Las zonas donde se cultiva el salmón en nuestro país enfrentan un desafío: las roturas de mallas que generan pérdidas y daños ambientales en el ecosistema.
Actualmente Chile se consolida como el segundo productor mundial de salmón, una industria estratégica que según el Reporte Anual de Exportaciones elaborado por el Consejo del Salmón en el año 2025 representó el 6% del valor total de las exportaciones de Chile, posicionándose como el segundo producto más exportado de nuestro país después del cobre. Sin embargo, las zonas donde se cultiva el este pez enfrentan un desafío: las roturas de mallas que generan pérdidas millonarias y daños ambientales en el ecosistema. Tras notar e investigar este problema, un equipo de la Universidad de Santiago desarrolló “Patch Móvil”, un dispositivo inteligente de monitoreo y sellado automático para estas mallas que resultó uno de los ganadores de la undécima edición de Despega Usach.
Tecnología para un sector estratégico
Para una industria que el año pasado exportó 825.192 toneladas por un valor de 6.552 millones de dólares, las fugas de peces provocadas por ataques de depredadores, intervención de terceros o fallas en la infraestructura representan una de las más frecuentes fuentes de pérdidas dentro de los centros de cultivo. El funcionamiento de “Patch Móvil” busca reducir estos déficits basándose en un sistema de monitoreo y acción en tiempo real. El dispositivo es un módulo portátil de un metro por un metro que se instala en la “malla lobera”, la red exterior que protege las peceras de salmones de ataques de lobos marinos o amenazas externas.
Este sistema desarrollado en el marco de Despega 2025 utiliza cámaras fijas submarinas que se colocan en las pasarelas de los centros de cultivo para triangular la posición exacta de una eventual ruptura. Una vez detectada la amenaza o el agujero, el módulo se desplaza automáticamente a través de cables motores, subiendo, bajando o moviéndose lateralmente hasta posicionarse frente al punto crítico para sellar la fuga.
Esta rapidez de respuesta es fundamental no solo para salvar el stock de las salmoneras, sino para evitar el impacto medioambiental, ya que, cuando los salmones escapan, depredan especies locales como la merluza y la corvina, afectando directamente la biomasa marina y el sustento de la pesca artesanal en la zona afectada.
“Los salmones cuando escapan se comen todo lo que los pescadores locales capturan, obligándolos a realizar un esfuerzo mucho mayor y navegar mar adentro para encontrar producto, lo que aumenta sus costos y riesgos“, explica el equipo, tras recoger testimonios de comunidades pesqueras en sectores como San Agustín. Patch Móvil busca mitigar este daño colateral, protegiendo tanto la inversión industrial como el equilibrio de la fauna marina local.
La iniciativa es liderada por Francisco Campos, quien junto a Iván Aedo trabajan en el proyecto, y actualmente se encuentran entrando en fase de prototipado, la idea es validar la precisión de los sistemas de triangulación y la resistencia del módulo de sellado en condiciones reales de alta salinidad y corrientes marinas.
Como uno de los proyectos ganadores de la undécima edición de Despega Usach, programa de la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación (Vriic) a través de su Dirección de Innovación y Emprendimiento (Dinem), el equipo recibió financiamiento de dos millones de pesos para avanzar en su desarrollo tecnológico. Asimismo, cuentan con el respaldo de Innovo, la Incubadora de Negocios de la Universidad de Santiago, para potenciar el escalamiento de esta solución hacia el mercado acuícola nacional.
Autor: Leonardo Gomez Troncoso