BioGüenko proyecta un costo de implementación inferior al de otras soluciones disponibles en el mercado, apuntando a convertirse en una alternativa viable para viviendas rurales y programas públicos de infraestructura.
En distintas zonas rurales de Chile, el acceso al agua potable sigue siendo una crisis cotidiana. Paradójicamente, incluso en territorios con altos niveles de lluvia como la Isla Grande de Chiloé, cientos de familias dependen del abastecimiento mediante camiones aljibe o transporte manual, un sistema que muchas veces solo alcanza a cubrir necesidades básicas.
En un país que acumula más de una década de sequía, un grupo de estudiantes de la Universidad de Santiago desarrolló BioGüenko, un sistema domiciliario de potabilización de aguas lluvias que fue premiado en la final de Despega Usach 2025 y que busca ofrecer una alternativa estable frente a la escasez hídrica en zonas rurales.
Enfrentando la escasez hídrica
Lugares como Elqui, Limarí, Choapa o Chiloé conviven diariamente con una emergencia hídrica que se extiende mucho más allá de la falta de agua en los centros urbanos. En estos territorios, el abastecimiento depende en gran parte de una logística frágil basada en rutas de camiones aljibe o acarreo manual, sistemas que pueden verse interrumpidos por condiciones climáticas o problemas operativos, dejando a comunidades enteras sin suministro.
En la Isla Grande de Chiloé y otras zonas del país, existen familias que reciben cerca de 50 litros diarios por persona, una cifra que se ubica en el mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para contextos de emergencia. Sin embargo, la dependencia de mecanismos externos para el abastecimiento de agua genera una vulnerabilidad constante frente a cualquier interrupción que pueda tener el sistema.
Una solución permanente y de menor costo
Uno de los principales diferenciales de la tecnología es su enfoque en la accesibilidad económica. BioGüenko proyecta un costo de implementación inferior al de otras soluciones disponibles en el mercado, apuntando a convertirse en una alternativa viable para viviendas rurales y programas públicos de infraestructura.
Este enfoque permitiría que municipios y servicios de vivienda rural reduzcan su dependencia del gasto operativo mensual asociado al arriendo de camiones aljibe, reemplazándolo progresivamente por inversión en infraestructura permanente instalada directamente en los hogares.
Validación en terreno y escalamiento
Como proyecto ganador de la undécima edición de Despega Usach —iniciativa impulsada por la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación (Vriic) a través de su Dirección de Innovación y Emprendimiento (Dinem)— el equipo recibió financiamiento de dos millones y medio de pesos para avanzar en su validación técnica.
Actualmente, BioGüenko se encuentra en etapa de pilotaje en una vivienda de la provincia de Chiloé, en conjunto con el acompañamiento de la incubadora de negocios Innovo Usach, con el objetivo de perfeccionar el sistema y proyectar su implementación en entornos rurales con mayor escala.